Etapa 17: Cuilapa, Guatemala - Ahuachapan - Sonsonate, El Salvador (114 km)
Domingo 19 de noviembre, 2006.
Crónica de la Etapa 17 de la Travesía Ciclista México a Perú "Dos culturas unidas por dos ruedas" por Aliosha Miranda
Estoy en la Central de Bomberos de Sonsonate en El Salvador, Noviembre 19 de 2006.
114 Km de un país a otro.
La etapa de hoy tuvo su parte buena pero también triste o molesta, pero de todo salimos bien librados. Buena porque fue una etapa muy agradable en lo relacionado a la bicicleta, paisajes, carretera y apoyos de la gente. Malo por que a Joaquín y a Tey les aplicaron una estafa equivalente a $80 USD. Lo más valioso es que solo fue la estafa y no hubo ni violencia ni amenazas que afectaran la integridad física de ellos.
Después de un día de merecido descanso en Guatemala, que por cierto la zona donde estuvimos está espantosa, partimos de Cuilapa en Guatemala a las 08:00 hrs. rumbo a Ahuachapan en El Salvador, muy animados por que hoy dejaríamos Guatemala e ingresaríamos a El Salvador, nuestro tercer país en esta travesía. La carretera pintaba como una carretera común y corriente por lo que era Guatemala, con sus subidas y bajadas regulares, geografía sin más chiste y tráfico regular. Venía bajando y al terminar una curva encuentro a no más de 100 m una especie de caseta de cobro que no era más que la aduana de salida de Guatemala. Lo que si me sorprendió fue que apenas salía de la curva y de todos lados como abejas en el panal me abordaron una docena o más personas, por un momento pensé lo peor, creí que se trataba de un asalto o alguna acción de los maras, afortunadamente no fue eso, solo eran cambiadores de moneda, así que cuando me ofrecieron sus servicios lo primero que les dije fue que faltaban compañeros y que aguardaran un momento. Así fueron llegando uno a uno los ciclistas y por último la camioneta de apoyo. En ese momento solicité a uno de los cambiadores de moneda que me cambiara lo que traía en Quetzales por dólares estadounidenses que es la moneda que circula en El Salvador. No tuve mayor problema y entonces pedí pasaportes de quienes me acompañaban, tomé la documentació
n de la camioneta y me fui a las oficinas de este lugar para registrar nuestra salida y alistarnos para ingresar a El Salvador. Mientras realizaba los trámites, el resto hacía el cambio de moneda con estos tipos afuera de las oficinas. Pues hábilmente uno de estos fulanos les estafó a Joaquín y a Tey con $40 USD a cada uno, resulta que les hizo la cuenta muy amañada y cuando Joaquín le pide calculadora a uno de los coyotes estos, el que estaba haciendo la transacción se les hecho a correr con el dinero y sin haberles dado sus dólares. Obviamente el tipo se fue corriendo hacia el monte y por seguridad no convenía correr tras de él. Finalmente solo fue la estafa sin nada que lamentar.
Una vez que pasamos esto, continuamos nuestro paso a la aduana de El Salvador donde me quito el sombrero por la atención y trato con que nos recibieron, todos, absolutamente todos los servidores de esta aduana saben lo que hacen y lo hacen con mucho gusto, hay que reconocerlo. Revisaron nuestros pasaportes y a cada uno, uno por uno nos dieron la bienvenida a su país, ya en la cuestión de la camioneta de igual manera me orientaron para agilizar nuestro ingreso a El Salvador y en cuestión de minutos ya estaba todo listo.
Estábamos entrando a El Salvador a las 11:50 hrs. como siempre con una subida aunque no tan pesada y nos enfilábamos a nuestro primer destino en este país, Ahuachapan. Al terminar la primer subida un letrero de bienvenida con un mensaje del Presidente de este país y seguimos rodando a buen ritmo hasta Ahuachapan, donde llegando lo primero que vi fue la central de Bomberos a quienes acudí para solicitarles apoyo para que nos dejaran pasar la noche en esta central, a lo que amablemente accedieron, así que el problema de hospedaje que habíamos tenido en Guatemala, hoy estaba solucionado. Momentos más tarde llegaron todos y Ladis sugirió que era muy temprano como para quedarnos en Ahuachapan, que mejor le adelantáramos a la siguiente localidad y así la etapa de mañana sería mas cómoda. Aceptamos la sugerencia de Ladis, dimos las gracias a los Bomberos de Ahuachapan al mismo tiempo les solicité me ayudaran con enlazar a sus compañeros
en Sonsonate y en ese momento lo hicieron, por lo que rodamos ya sin la preocupación de donde pasaríamos la noche este día. Antes de partir, nos dijeron que a Sonsonate eran solo 20 km, 10 de subida y 10 de bajada. Ladis y yo hicimos el comentario entre nosotros de que mejor calcular 30 para no emocionarnos. ¿Qué creen?, fueron 45 km, 20 con una gran subida entre cafetales cargados de fruto y unas vistas panorámicas haciendo que la subida no se notara por tanto distractor del lugar y siguieron 25 de una bajada espectacular donde podías darte el lujo de rebasar a los coches por lo curveado de la carretera, desarrollando hasta 75 km/hr
Llegamos a Sonsonate a las 15:30 hrs. con los bomberos donde ya nos esperaban, ahí nos acomodaron en una habitación prestándonos colchonetas y ventiladores para pasar la noche. Nos aseamos cada quien aquí en la estación de bomberos y salimos primero a comer. Regresamos a la central y nos sugirieron visitar un lugar llamado "Metrocentro", un centro comercial como muchos de México y el mundo entero. Fuimos a este lugar y compramos lo necesario para nuestro desayuno.
De regreso en la estación de bomberos, Daniel pidió una guitarra a los oficiales y animó un par de horas la tarde, mientras su servidor se equipaba para ser llamado al servicio de la comunidad y combatir su primer incendio, jejejeje. Solo pedí a uno de los oficiales que me prestara su indumentaria con todo y casco y me permitiera lanzarme del pasamanos de la parte alta del edifico. Han de saber que la casaca que usan pesa más de 10 kg y el casco 3 kg Así que no solo hay que aguantar el calor que se genera dentro de esta indumentaria, sino que hay que tener mucha fuerza para aguantar 13 kg de más y todavía salir corriendo cuando suena la sirena.
Bueno chavos, nos leemos mañana, gracias a los bomberos de Ahuachapan y de Sonsonate por su hospitalidad, gracias al buen Ubi por darme la idea de los bomberos y gracias a ustedes por seguir leyendo mis crónicas.
Un gran saludo desde El Salvador, tierra cañera y cafetalera de Centroamérica.
Y no olviden:
¡¡¡Pedalea...
...La Tierra es una gran pista!!!
Aliosha