Etapa 18: Sonsonate - San Salvador, El Salvador (63 km)
Lunes 20 de noviembre, 2006.
Oscar Valencia, Presidente Municipal de Comala te invita a leer la crónica de la Etapa 18 de la Travesía Ciclista México a Perú "Dos culturas unidas por dos ruedas" por Aliosha Miranda.
Nuevamente nos encontramos en la Central de Bomberos pero ahora en la 3ra. de San Salvador, Noviembre 20 de 2006.
63 km con un viento que te llevaba al suelo y no te dejaba bajar a más de 16 km/hr
Buenas noches a todos, hoy nos tocó una etapa corta en kilómetros pero muy desgastante por los fuertes vientos que soplaron por más de 30 km . Salimos de Sonsonate a las 08:30 hrs. con una cuesta un tanto pesada pero nada del otro mundo. Después de rodar alrededor de 9 km seguimos con un plano ascendente por una carretera de doble carril como si fuera autopista muy parecida por cierto a la carretera que va de Armería hasta Colima, con bastante tráfico vehicular pero dentro de todo muy respetuoso de los ciclistas, siempre se frenaban antes de darnos alcance o algunos hacían sonar su claxón dando aviso de que estaban cerca de nosotros para que nos saliéramos al área de acotamiento. Hasta ahí todo estaba pintando muy bien, solo quedaba una objeción para esta etapa y fue que después de los 9 km de subida el viento se desató y no nos dejaba rodar a más de 16 km/hr en tramos que eran planos y peor aún en tramos de bajada, donde todo parecía subida para nuestras piernas a cada vuelta de pedal. La verdad es que la famosa ventosa de Oaxaca en México no nos exigió nada comparándolo con lo de hoy. Era increíble como las ráfagas de viento de repente te dejaban como barco anclado, sin más suerte que la de mantener el equilibrio e intentar seguir pedaleando a como diera lugar para no caer de la bicicleta.
Así nos fuimos hasta el Botoncillal más o menos 30 km después de haber iniciado la batalla contra la madre naturaleza en este caso "el viento". Luego otra subida muy normal de 6 km llamada en la región como la subida de "Los Chorros" que termina a la entrada de Nuevo San Salvador y finalmente un camino lleno de vehículos que cuando nos dimos cuenta ya estábamos en San Salvador, ahora había que buscar la Delegación Central de Bomberos de San Salvador.
Primeramente debo decirles que en un descuido ya habíamos tomado el camino equivocado, así que los cletos solo cruzamos la carretera para esperar a Guasco a que diera la vuelta en el primer retorno que encontrara y entonces retomar el ru
mbo a la Central de Bomberos, después un tipo como chofer de microbús no ofreció llevarnos después de dejar a unas personas diciéndonos que lo esperáramos y que en 5 minutos estaba de regreso para ayudarnos, total que pasaron los 5 minutos, los 10 y el tipo nunca llego así que tomamos rumbo por nuestra cuenta y seguimos por una avenida que nos fue acercando al Barrio Santa Anita donde está la Delegación central de Bomberos y en un semáforo en alto me acerque a preguntarle al conductor de un vehículo para donde teníamos que darle, este señor muy amable me dijo: síganme y yo les digo por donde, así que lo seguí y faltando solo 3 cuadras para llegar a la estación, el conductor me dijo que solo dos para arriba y una a la derecha y ahí llegaríamos.
Llegamos a la Central de Bomberos y de inmediato me presenté junto con mis compañeros y les hice formalmente la petición para que nos brindará alojamiento la noche de hoy. Nos detuvieron alrededor de una hora, no sin antes ofrecernos unos refrescos de lata a cada uno. Nos permitieron retratarnos en un carro cisterna súper moderna, a Tey la dejaron subirse a la cabina para que se sintiera Bombero por un ratito y el buen Guasco para no perder la costumbre se apunto para que le tomáramos una foto arriba del carro cisterna.
Mas tarde salió el Teniente Carlos Meléndez para informarnos que nos brindarían apoyo en la unidad de la que él es el responsable que en este caso es la 3ra. Central de San Salvador y donde ahora estoy escribiendo esta crónica para todos ustedes.
Así que nos venimos a la unidad antes citada, una vez que llegamos ya tenían preparado el espacio de dormitorios donde pasaríamos la noche y de inmediato cada quien a bañarse para salir a buscar algo de comida. Nos informaron que la unidad se encuentra en una zona de alto riesgo por lo conflictivo de la gente por lo que la advertencia fue clara y por consiguiente nos asignaron a Alex, bombero en turno para que nos acompañara y guiara a Metrocentro, que es una mega plaza del estilo Plaza Satélite o más grande donde comeríamos. Ahí en la plaza comimos muy rico y nos separamos un rato bajo la consigna de no salirnos de la plaza por ningún motivo si no estábamos juntos todos. Yo primeramente me fui a buscar un cyber para tratar de actualizar las crónicas que Paty y Caludia de www.asdeporte.com me han hecho el enorme favor de publicar cotidianamente. Además tenía que revisar mi cuenta de correo electrónico, que hay días que no se ni que hacer con tanto mensa
e que se recibe y que a final de cuentas cada uno es motivo para seguir adelante en esta travesía.
Una vez pasado el tiempo acordado nos encontramos debajo del árbol de Navidad de la plaza y fuimos a comprar lo neceario para el desayuno de mañana y la comida. Tey Rolón fue la ganadora del sorteo que la hacía la Cheff oficial para prepararnos la comida de mañana.
No cabe duda que la bicicleta une a la gente, estos dos días que hemos pasado en las centrales de bomberos hemos compartido con estas personas una serie de experiencias y conocimientos invaluables. Nos han abierto no solo la puerta de la central a la que pertenecen, también nos han abierto la puerta de sus corazones y definitivamente seguro estoy de que regresaremos a México nosotros 5 y a Perú este Daniel con tantos amigos que no habrá espacio en nuestros estados para todo ellos, pero nuestro corazón a crecido tanto que tendrá cabida para muchos mas. ¡Que viva la bicicleta!
No quiero despedirme sin antes compartir con ustedes mi vivencia del día de hoy, les mencionaba que fueron alrededor de 30 km los que rodamos contra el viento que nos hacía como el quería, sin embargo a pesar de la fragilidad física ante la que nos encontrábamos dije en mi interior que ese no era momento para excusas, y que los pretextos no habían viajado conmigo en esta travesía, solo pensé que tengo los ojos puestos en Machu Picchu y que será hasta entonces que pueda descansar. Una vez más la madre naturaleza, en armonía con mi bicicleta y con mi corazón centrado en la meta trazada me llevaron a vencer uno de tantos obstáculos que se presentarán a lo largo de esta travesía. La madre naturaleza me ha puesto una prueba y solo les puedo decir que el espíritu es lo más maravilloso que tenemos y cuando eres millonario de espíritu, las adversidades solo son eventualidades a las que tienes que enfrentar en el momento. Mientras el viento me hacia para un lado y para otro no me di la oportunidad de pensar en mi fortaleza física, tampoco de pensar si mis entrenamientos previos habían sido los más indicados, solo pensé que el peor enemigo del espíritu es uno mismo, recordé aquella máxima de los lobatos en el movimiento scout que dice "El Lobato se Vence a si mismo" y solo lo aplique al momento, eso fue todo. Así que los invito a Vencerse a si mismo para lograr construir un mundo mejor.
Gracias por seguir leyendo mis crónicas.
¡Hasta la próxima!
¡¡¡Pedalea...
...La Tierra es una gran pista!!!
Aliosh